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Las asociaciones de criadores de Braford, Brahman, Brangus, Nelore y Senepol emitieron un pronunciamiento conjunto en el que rechazaron de manera categórica la propuesta oficial de avanzar hacia el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa. El sector ganadero advirtió que suspender la inmunización pondría en riesgo la sanidad animal, la estabilidad económica y el futuro del Paraguay.
La declaración fue presentada este viernes 22 de agosto en la sede de la Brangus Paraguay, durante una conferencia de prensa en la que participaron representantes de cada gremio.
La preocupación de los criadores surge tras una reunión convocada por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), a la cual —según señalaron— no fueron invitados. En ese encuentro se discutió la posibilidad de levantar la vacunación contra la aftosa para que Paraguay obtenga, hacia 2026 o 2027, el estatus de país libre de la enfermedad sin vacunación otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
El plan, impulsado con apoyo de algunos sectores productivos, busca facilitar el acceso a mercados internacionales de la carne paraguaya y otras proteínas. Sin embargo, una parte importante del gremio ganadero se opone a la iniciativa por considerar que representa un riesgo innecesario para el país.
“Paraguay no puede darse el lujo de cometer un error en un tema tan sensible. La vacunación es la única garantía efectiva para proteger nuestro hato bovino y sostener el crecimiento de la ganadería, que es uno de los pilares de la economía nacional y fuente de empleos directos e indirectos”, afirmó Juan Carlos Martínez, gerente de Brangus Paraguay.
Martínez enfatizó además que la carne paraguaya ha logrado conquistar mercados internacionales gracias a la confianza en su estatus sanitario, y que perder esa credibilidad sería retroceder décadas en materia de competitividad.
Por su parte, Mustafá Yambay, presidente de Braford Paraguay, recordó el impacto devastador del último brote de aftosa, ocurrido en 2011. “Ese episodio representó casi el 3 % del PIB nacional, provocó la pérdida del 75 % de las exportaciones cárnicas y significó un costo superior al presupuesto total de salud pública de ese año”, lamentó.
Según datos de las asociaciones, las pérdidas inmediatas de aquel brote superaron los USD 700 millones. Con ese monto, afirman, se podrían haber construido 7.000 escuelas nuevas, 70 hospitales públicos, barrios sociales con 70.000 viviendas, o financiado durante cinco años un subsidio nacional de combustibles.
Los gremios destacaron que, tras esa crisis, Paraguay logró consolidar un sistema sanitario sólido y confiable gracias al esfuerzo conjunto del sector público y privado.
Este modelo permitió abrir los mercados más exigentes, posicionar al país como exportador de carne de referencia mundial y garantizar proteína de calidad tanto para los paraguayos como para millones de personas en el exterior.
Finalmente, los criadores de las cinco razas ratificaron su compromiso de mantener la vacunación como herramienta estratégica para proteger la producción pecuaria y la economía nacional.
“La salud de nuestro rodeo es la salud de nuestra economía, de nuestro empleo y de nuestra nación. Levantar la vacunación sería hipotecar el futuro del Paraguay”, advirtió Luis Soljancic, presidente de Nelore Paraguay.
Con el lema “Unidos por la ganadería. Unidos por Paraguay”, las asociaciones ratificaron su compromiso de seguir trabajando de manera conjunta por la continuidad de la vacunación contra la fiebre aftosa, llegando a todas las instancias que sean necesarias.
2025-08-22